Esforzándonos por el incompleto (Shemot)

Esforzándonos por el incompleto (Shemot)

La perfección no es alcanzable. Pero, si perseguimos la perfección, podemos alcanzar la excelencia. – Vince Lombardi

Esta es probablemente, una de las frases que está traducida más erróneamente de la Biblia. Cuando Moisés se encuentra con Dios por primera vez, en la Zarza Ardiente, Dios le informa a Moisés que Moisés va a ser el Redentor, él va a ser el que saque a la joven nación israelita de la esclavitud de Egipto y la guie hacia la Tierra Prometida.

En ese encuentro histórico entre hombre y Dios, Moisés le pregunta de qué manera él debería describir a Dios a los israelitas esclavizados. Dios responde en forma críptica que él es “Eheye Asher Eheye” cuya traducción clásica es, erróneamente, “Soy el que soy”, pero, que en realidad significa “Seré lo que seré”. El entender en qué tiempo verbal está hablando Dios de alguna manera se perdió en la traducción. Dios en este versículo está en tiempo futuro. (El Rabino Lord Jonathan Sacks tiene un libro sobresaliente completo acerca de este concepto, apropiadamente denominado “Future Tense”).

El Berdichever se expande sobre el encuentro entre Moisés y Dios y en el versículo “Eheye Asher Eheye” y nos enseña lo que parece ser una lección que va en contra del sentido común.

Él describe al Tzadik, a la persona justa, que debe saber que cada vez que él alcanza algún logro divino, cada vez que obtiene alguna ganancia en su servicio espiritual, existe un logro aún mayor delante de él que todavía no ha alcanzado. Él no ha alcanzado la realización completa. Y cuando alcanza el siguiente logro espiritual, de nuevo, se hace consciente del siguiente desafío, el logro que lo espera en un futuro, y, otra vez, de qué manera él ha alcanzado otro nivel de no realización completa. Es una cadena infinita. El hombre nunca alcanza la realización completa. Nunca puede alcanzar la perfección. De todos modos, se le exige al hombre escalar cada vez más alto. No solamente Dios, sino el hombre, y en especial un Tzadik, de alguna manera cuando emula a Dios, se define no solamente por lo que es, sino, más bien por lo que será. Y lo que será es algo que está constantemente creciendo, escalando, logrando. “Seré lo que seré”.

El Berdichever se refiere a un versículo de los Salmos en donde el Rey David pide “solamente una cosa… contemplar la afabilidad de Dios”. Él explica que el Rey David está articulando la plegaria del Tzadik, el justo, que solamente quiere contemplar a Dios. Él quiere mantener su vista en Dios. En la jerga coloquial actual diríamos que él quiere “mantener su vista en la pelota”. Digamos que la pelota es Dios, servicio divino, dedicación a una vida espiritualmente rica y llena de significado.

El Tzadik, cada vez que alcanza un nivel más alto, algún logro espiritual, no desea olvidar, ni por un momento, que hay algo más, que él está incompleto, que hay infinitos niveles de progreso que quedan para el ser humano. Él no desea permitirle a Dios que se aparte de su vista. Él le pide a Dios ayuda con ese foco, con esa dedicación, con ese constante apego a Dios como nuestra fuente de vida, misión y propósito.

Que realmente escalemos en forma constante cada vez más alto, sin perder de vista nunca nuestro foco.

Shabat Shalom,

Ben-Tzion

Dedicado a

El equipo que se dedica a la traducción del trabajo del Rabino Sacks al español en forma semanal.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.